Algunos lo saben, otros no, pero las memorias o tarjetas SD tienen clases que definen su velocidad de lectura y grabación.

¿Te ha pasado que estás grabando y de repente se interrumpe tu grabación? Pues quizá sea hora de que consideres distintos factores a la hora de elegir una tarjeta SD. Recuerda que, si se ocupan archivos con mayor peso y con una disponibilidad en menor tiempo, debes optar por una SD de clase 10.

La Asociación de Tarjetas SD (SD Cards Asociation) indica que existen cuatro clases y que cada una hace referencia a la velocidad de lectura.

Entonces, si eres un fotógrafo que desea almacenar y transferir videos y fotos de alta definición, una tarjeta de clase 10 es tu mejor opción. ¡No olvides que ahora hay tarjetas que incorporan tecnología UHS-I! Que permiten guardar no sólo formatos en Full HD, sino también en 3D.

Las velocidades de lectura en estos casos alcanzan hasta los 90 MB/s, y de 45 MB/s en la escritura; por otro lado, su capacidad de almacenamiento llega hasta los 128 GB.

Asimismo, si cuentas con algún dispositivo que permita grabaciones con calidad 4K es necesaria una SDHC o SDXC con tecnología UHS-I U3 (Bus de velocidad ultra alta –clase 3-), lo que garantiza suficiente ancho de banda para grabar o reproducir videos en 4K y 2K sin interrupciones.

Todo modelo de tarjeta incluye en su etiquetado una cifra de velocidad que en ese caso se corresponde a la velocidad máxima de escritura y lectura que es capaz de alcanzar dicha tarjeta, así que ¡No olvides revisarla! Lo habitual es que esas medidas, especialmente las máximas, sean picos de velocidad puntuales y no de forma sostenida. También se expresan en MB/s y su velocidad máxima por el tipo de bus que usan es de 25 MB/s.